Hoy, hablando con un familiar acerca de un problema con una persona mayor, éste me contestó: "no, a los servicios sociales no hay que ir, eso ya cuando no haya más remedio" La verdad es que me sorprendió muchísimo, aunque después, pensándolo bien, empezó a resultarme bastante lógico escuchar un razonamiento de esa "calaña" viniendo de quien venía.
Este familiar es votante del PP convencido; según él vota a "los suyos" porque es empresario. Menudo razonamiento, ¿no?
Pero lejos de causar mofa o sorna con esta anécdota, me servirá para mostrar a mucha gente lo que significa el que mayoritariamente en España se haya decidido votar al PP:
Esta afirmación indica mucho dentro de si misma, pues nos da una idea de lo que se interpreta desde este grupo de opinión como Servicios Sociales; desde el cuerpo ideológico del PP no se interpreta al sistema de Servicios Sociales como un elemento capacitante y potenciador de las capacidades de los individuos en general, si no como un elemento asistencialista y para nada basado en la igualdad o la universalidad. Evidentemente, a muchos se les viene ahora a la cabeza el funcionamiento en Madrid o Valencia de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, para la Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en Situación de Dependencia, pero no quiero caer en el tópico, aunque sea real como la vida misma.
Por otra parte, no nos debemos olvidar que, en la época de Aznar las becas eran pocas y escasas; no quiero que olvidéis que el PP está frontalmente en contra de que existan los matrimonios homosexuales y mucho más de que puedan adoptar; ha quedado rotundamente palpable que eso de la igualdad es algo que no le resulta muy cercano, pues no quieren ni oír hablar de la paridad, del lenguaje no sexista, de las políticas de transversalidad de género, etc...
Cuando el sistema público de Servicios Sociales debe ser un elemento articulador de políticas potenciadoras de los grupos, individuos y comunidades, propiciando la participación de la ciudadanía en los mismos, el PP interpreta éste sistema de otro modo totalmente diferente, practicando el asistencialismo y dedicando escasísimos recursos al mismo.
Así que, a aquel que piense que con su pretendido "voto de castigo" al PSOE tan sólo afecta al número de concejales que tendrá en los ayuntamientos, le digo que está profundamente equivocado, que su vida se verá infinitamente más afectada de lo que cree.
De todos modos, lo bueno de estas cosas es que tan sólo hay que sentarse y esperar a que la realidad haga acto de presencia.
En fin afortunadamente yo puedo gritar alto y claro ¡Yo no les voté! Aunque, desgraciadamente, también sufriré las consecuencias, no sólo como ciudadano, si no también como Trabajador Social.
Estoy totalmente de acuerdo contigo.
ResponderSuprimirYo que ahora estoy estudiando trabajo social, me digo... si, si ahora va a tener trabajo todo el mundo menos nosotros... que vamos al paro como chinches....
El tiempo pone las cosas en su sitio, y puede que alguno que otro se arrepienta del voto irresponsable cuando sufra las consecuencias en sus propias carnes. Mientras tanto, es el momento de luchar por lo justo.
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